Hipnosis una luz al final del túnel de la depresión

Hipnosis una luz al final del túnel de la depresión

2017-01-31

Hipnosis una luz al final del túnel de la depresión


“Aparta tus pensamientos de tus problemas. . .por las orejas, por los talones, o de cualquier otra forma que puedas

Mark Twain 

En 1999 la Organización Mundial de la Salud publicó un devastador informe respecto a la incidencia de la depresión: la depresión es actualmente la cuarta afección que perturba a los seres humanos después de los problemas cardíacos, el cáncer y los accidentes de tráfico.
 

Pero es todavía peor la terrible predicción de la OMS: el año 2020, dentro de 13 años, la depresión habrá aumentado hasta convertirse en la segunda causa de sufrimiento de la humanidad.
 

En España el porcentaje de personas que padece anualmente la enfermedad es del 4%. El riesgo de que la población en general desarrolle un episodio de depresión grave, al menos una vez, a lo largo de la vida es casi el doble en mujeres (16,5%) que en hombres (8,9%). 
 

¿Cómo es posible? ¿No se trata de una enfermedad para la que existen tratamientos? ¿Qué pasa con las “medicinas milagrosas” para “sentirnos bien”? ¿Cómo es posible que siga creciendo  en todos los grupos de edad a pesar de toda la investigación, inversiones y gasto sanitario que supone?
 
No estamos en contra del uso de los medicamentos antidepresivos, es evidente que resultan de utilidad para muchas personas. Pero es necesario encontrar otros tipos de respuesta a este enorme problema social que sigue creciendo.
 
 
Si te has sentido desdichado y mal contigo mismo la mayor parte del tiempo. Estás cada vez más pre-ocupado con pensamientos negativos sobre tu vida y el mundo. No te sientes motivado para hacer las cosas que te hacían disfrutar. Si te cuesta mucho esfuerzo hacer las cosas y duermes mal o demasiado probablemente tienes alguna forma de depresión.
 

Si este estado persiste has de buscar i encontrar ayuda.
 

Cualquier tipo de depresión es muy desagradable, incapacitante y peligrosa. Cuando antes reacciones y busques soluciones más fácil será acabar con ella. Mientras tanto y para ayudarte, o ayudar a alguien que conoces que la padece, a combatirla vamos a dar nuestra visión sobre el tema. Para superarla lo primero es conocerla mejor.
 
 
La depresión no tiene un origen genético. Después de todas las investigaciones realizadas no se ha encontrado un solo “gen de la depresión” lo que si se ha encontrado es que ningún gen asociado con la depresión será encontrado. Es posible que exista cierta predisposición a padecer estrés pero son factores de tipo ambiental los que aumentan su posibilidad de manifestarse.
 
Si la depresión tiene mayor incidencia entre determinadas familias es probablemente porque ciertas actitudes y perspectivas son rápidamente adquiridas de nuestros padres y las personas que tenemos cerca en la infancia. En este sentido la depresión si es una “enfermedad  heredada y a veces contagiosa”. Es algo aprendido. Es por esta razón que convivir con una persona que la padece constituye un factor de riesgo para adquirirla.
 
 
La depresión no es un problema biológico. Existe una fuerte tendencia a tratar la depresión como un desequilibrio químico solucionable con medicación. Pero si es así como es posible que como hemos dicho la depresión siga creciendo en el mundo occidental especialmente entre los jóvenes a pesar de la medicación sea el procedimiento más utilizado para combatirla.
 
Es necesario seguir investigando pero en nuestra opinión los medicamentos pueden atacar y mejorar los síntomas de la depresión en algunas personas, no sus causas.
 
Es cierto que las personas que padecen esta enfermedad presentan bajos niveles de serotonina, la depresión tiene un componente biológico. Pero esto es la consecuencia del problema no su causa: Tienen bajos niveles de serotonina porque están deprimidos no están deprimidos por esos bajos niveles.
 

¿Por qué en las sociedades tradicionales la incidencia de la depresión es mínima y se dispara cuando empiezan a modernizarse adoptando el modo de vida occidental?
 

¿Cómo es posible que según la mayoría de estudios la mejor manera de recuperarse de la depresión y evitar recaídas sea con tratamientos psicológicos efectivos?
 

¿De qué manera están cambiando tan rápidamente la biología o los genes de la naturaleza humana para que se produzca  un desarrollo y expansión de una enfermedad con características de epidemia a esta velocidad?
 

Lo que sí ha cambiado y está cambiando a un ritmo cada vez más acelerado es nuestra sociedad. Es la naturaleza cambiante de nuestras vidas y la forma que tenemos de vivirlas las que nos empujan a ser cada vez más susceptibles a la depresión.
 

Mientras los avances a nivel tecnológico, cultural y material nos benefician también a menudo van contra necesidades de tipo emocional que todos necesitamos para vivir satisfactoria y saludablemente.
 
 
A pesar del enorme desarrollo de las posibilidades de comunicación, móviles, internet, email, estamos físicamente alejados de las personas. Estamos permanentemente acompañados y rodeados de personas pero nos sentimos solos. Falla la verdadera comunicación.
 
La exposición enorme a la información y a las innumerables posibilidades que se nos ofrecen junto con el consumismo hacen muchas personas se sientan insatisfechas y frustradas. Las expectativas que nos genera la publicidad nunca pueden ser satisfechas. Aunque seamos conscientes de ello está pensada para acceder a nuestro mundo emocional y lo consigue.
 
La inestabilidad a la que nos vemos sometidos tanto en el trabajo como en la vida familiar y la pareja junto a las sombrías predicciones sobre el futuro hacen que estemos sometidos a un grado de incertidumbre e inseguridad difíciles de soportar.
 
Finalmente y para no alargarnos en estos factores citaremos la presión del tiempo. Vivimos en una sociedad activa las 24 horas e intentamos hacer cada vez más cosas. Trabajamos, compramos y nos divertimos a cualquier hora. Nuestro cuerpo y cerebro está pensado para funcionar en unos determinados ritmos. Romperlos tiene consecuencias graves en nuestra salud física y emocional.
 
 
En su inicio la depresión surge por alguna forma de pérdida. De un ser querido,  trabajo, estatus, salud, placer, sentido de la vida. . . Pero es parte de la naturaleza  humana aprender a superar las pérdidas que son inevitables a medida que transcurre la vida. Es normal sentirse abrumado por la pena ante determinados acontecimientos pero después de un tiempo tenemos que volver a ponernos en pie y reaccionar.
 
Instalarse en la depresión no cambia nada. Es un problema adicional al que originó la perdida y ante el que tenemos que reaccionar cuanto antes mejor. ¿Por qué algunas personas son capaces de hacerlo mientras otras quedan atrapadas?
 
 
No son las circunstancias las que conducen a la depresión sino como respondes a ellas lo que importa.
 

Como ya descubrió el filósofo griego Epícteto hace casi 2000 años
 
“Lo que perturba a las personas no son las cosas sino sus impresiones sobre ellas”
 

Y aquí es donde puede ayudar la hipnosis: permite desarrollar estrategias con las que cambiar nuestro modo de pensar,  sentir y actuar ante una determinada realidad para sentirnos mejor.
 

Porque la personalidad, la manera que tiene de enfrentarse a la realidad una persona, tiene una gran influencia a la hora de desarrollar este problema. Es vital entender que hay muchas maneras de manejar las situaciones adversas unas conducirán a la depresión y otras no. Esto no es para culpabilizar a las personas que la experimentan es para entender por qué se deprimen.
 
El excesivo perfeccionismo, el pensamiento “todo o nada”, tomarse” personalmente” las cosas, o el grado en que interpretamos que serán permanentes o generalizados determinados acontecimientos  conducen a una excesiva preocupación. Esto es lo que atrapa a las personas en el “ciclo de la depresión”:
 
Preocuparnos constantemente puede convertirse en un hábito, tanto que a veces nos preocupamos porque no nos estamos preocupando por nada. Esto desarrolla un tipo de pensamientos rumiativos, indeseables y negativos que nos martillean constantemente la cabeza.
 
Esta preocupación desmesurada aparte de amargarnos la existencia tiene unas consecuencias extraordinarias en la calidad y cantidad de nuestro sueño. O no podemos dormir o si lo hacemos permanecemos demasiado en la fase REM soñando casi ininterrumpidamente.
 
Es por esta razón que las personas deprimidas se levantan extenuadas. A menudo más cansadas que antes de acostarse porque no han disfrutado de las fases 3 y 4 del sueño en las que el cuerpo descansa y se repone.
 

Los sueños sirven para desactivar las expectativas emocionales que tenemos durante el día. Lo comprenderás mejor si  lees nuestro artículo anterior ¿Por qué y para qué soñamos?
 

Las personas deprimidas en contra de lo que piensan están muy estresadas y activadas emocionalmente por lo que sueñan demasiado. Por esta razón se despiertan agotadas y desmotivadas sin comprender por qué. Esto reinicia los pensamientos negativos y la preocupación volviendo a estar estresadas y activadas emocionalmente lo que les lleva a soñar demasiado. Cerrándose así el círculo de la depresión.
 

Te recomendamos utilizar el poder de la imaginación potenciado por la hipnosis escuchando en youtube o descargando en nuestra web la grabación “Felices sueños con autohipnosis”. Ya en la cama y con auriculares pequeños. Hacerlo te ayudará a alcanzar el sueño profundo y reparador trascendental a la hora de romper el ciclo de la depresión.

 
Los tratamientos tradicionales solían analizar traumas y acontecimientos dolorosos del pasado. Pero escarbar en el pasado y focalizarse en los sentimientos negativos es algo que una persona deprimida hace sin necesidad de ayuda. Este tipo de terapia sólo consigue que una persona deprimida se sienta peor. Imagina que vas al médico y en lugar de curar y procurar que una herida cicatrice constantemente la reabre y escarba en ella.
 
 
Es en este aspecto donde la hipnosis puede realizar una primera intervención efectiva.  Rompiendo el ciclo al producir  en primer lugar una intensa relajación y  luego enseñando a las personas como relajarse.  La hipnosis permite alcanzar un extraordinario estado de relajación y bienestar físico, mental y emocional. Esto permite recuperar la energía pérdida y reducir las activaciones emocionales mejorando la calidad del sueño.
 

Este bienestar puede extenderse y convertirse en una práctica cotidiana utilizando grabaciones y con ellas desarrollando estrategias para aprender a calmarse siempre que los pensamientos o los sentimientos empiecen a agobiarnos. Un clásico de la hipnosis es ayudar a las personas a encontrar un lugar especial y seguro que puedes recordar y disfrutar cuando estás relajado o para ayudarte a recuperar la calma y tranquilidad cuando lo necesites.
 

Puedes comprobar la eficacia de esta técnica escuchando en nuestro canal de youtube o descargando en nuestra web la grabación “Tu refugio interior”. Para aprender a utilizarla cuando tú quieras, donde tú quieras la repetición es necesaria.

 
 
La hipnosis ayuda a las personas que padecen depresión porque es capaz de darles esperanza. Están tan atrapadas en una intensa emoción de pesimismo que no son capaces de utilizar su mente racional y ver un final a su situación.
 
El valor terapéutico de la esperanza es indiscutible. En el núcleo de la esperanza está la creencia profunda y perdurable de que las cosas pueden cambiar y mejorar. La hipnosis genera estas expectativas favorables utilizando su capacidad de generar “realidades hipnóticas”.
 
En estado hipnótico la persona es capaz de aceptar que es desplazada al futuro utilizando una máquina del tiempo o utilizando el avance rápido de un mando a distancia en una pantalla. Así es capaz de verse a si misma en un momento determinado del futuro realizando actividades que indican que se sienten bien y que a su vez le hacen sentir bien.
 

La persona avanza  a un momento del  futuro concreto cuando todos los cambios que necesita hacer ya se han llevado a cabo. Cuando ya no se sienten deprimida y experimenta el tipo de vida que necesita para evitar caer en la depresión.
 

Incluso desde ese momento futuro pueden mirar atrás y descubrir en estado hipnótico todo lo que hizo y ocurrió para que se produjera esa mejora en su estado. Porque probablemente ellos saben mejor que nadie lo que necesitan sólo necesitan ser ayudados a descubrirlo.
 

Experimentar un futuro en el que la persona se siente bien libre ya de la losa que le oprimía genera expectativas de que el cambio es posible y motiva a la persona a hacer lo necesario para alcanzarlo.
 
 
La hipnosis utilizando su poderosa capacidad de sugestión y otras técnicas como el reencuadre o las metáforas es capaz de cambiar la percepción de la realidad.
 
Utilizando estos recursos  la persona es capaz de cuestionar y superar este tipo de pensamiento “todo o nada” que la atenaza. Por ejemplo el comentario “siempre estoy  mal” puede ser cuestionado y rebatido preguntando que momentos son especialmente malos lo cual presupone que hay otros no tan malos.
 
La afirmación (global) “soy un desastre total” puede ser reencuadrada con la pregunta “¿En qué aspectos de tu vida sientes que has fracasado? Esto convierte ese “total” en algo específico separando la idea de “desastre” de la identidad de la persona.
 

De esta manera la persona cambia y aprende introducir más flexibilidad y tolerancia en su vida. También la hipnosis hace más fácil aprender a detectar, cuestionar  y transformar esa nube de pensamientos negativos que la atormentan, a menudo sin que se de cuenta. Utilizando el subconsciente para activar esa parte racional de manera que sea consciente de que se producen, los cuestione y dirija el foco de su atención en otro sentido.
 

Para comprobarlo puedes escuchar en youtube o descargar en nuestra web la grabación “Buenos días con autohipnosis”.


Finalmente y utilizando el poder potenciado por la hipnosis de la imaginación (esta vez en nuestra ayuda no con el catastrofismo al que nos empuja la depresión) es posible establecer objetivos específicos y asequibles porque para superar la depresión y mantener el bienestar es necesario satisfacer una serie de necesidades básicas o por lo menos saber que estamos actuando para conseguirlas.
 

Estas necesidades de tipo emocional,  más allá de las necesarias para la supervivencia como la comida, agua, un lugar donde refugiarse o un determinado bienestar físico, son igualmente cruciales para nuestro existencia.
 

Estas necesidades son:
 

Seguridad: el sentido de que estamos en un lugar seguro de manera que podamos vivir sin miedo y disfrutar de privacidad cuando sea necesario.
 
Experimentar un sentido de autonomía y control sobre nuestras vidas.
 
Atención: recibir un cierto grado de atención de los demás pero también ser capaz de ofrecerla
 
Sentirse conectado emocionalmente con otras personas con la amistad y cierto grado de intimidad
 
Sentirse conectado a una comunidad: ser parte de algo mayor que nosotros mismos.
 
Un sentido de estatus: saber que ocupamos un lugar valorado en los diferentes grupos que pertenecemos.
 
Un sentido de éxito y capacidad para algo: algo que nos permita evitar padecer baja autoestima.
 
Un sentido de significado y objetivo en nuestra vida: algo que nos haga sentir física o mentalmente estimulados y bajo cierta presión
 

Estas necesidades son muy importantes porque no satisfacer alguna de ellas durante un determinado período de tiempo tiene consecuencias en nuestra salud física y mental. La depresión en particular suele aparecer.
 

La hipnosis permite desarrollar la motivación para comprometerse con la vida y establecer objetivos. Ayuda a dar los pasos necesarios para conseguir que estas necesidades empiecen a ser satisfechas o por lo menos sentir que estamos en el camino de lograrlo. De nuevo la visualización permite por una parte acceder a los propios recursos y además experimentar el éxito y los sentimientos asociados. Esto empuja a la acción: Ver es creer.
 
 
La depresión no es un demonio, ni un misterio. Son una serie de actitudes, preocupaciones y situaciones las que desencadenan la enfermedad. Ahora tienes más información y algunas estrategias para cambiarlas. Si no funcionan prueba otras. Si no puedes tú sólo busca y encuentra ayuda. Llámanos o escribe estaremos encantados de atenderte.
 

Pero sobre todo no permitas que siga robándote tu tiempo. Estés en el punto que estés en el camino de tu vida pon la atención en lo que te rodea y vuelve a descubrir que la alegría, el sentido y significado aparecen cuando actuamos y asumimos retos estimulantes que nos permiten “crecer” y mejorar como personas en el mundo real.
 
 
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